De todos aprendí algo, pero cada uno tenía su manera de hacer las cosas, de vivir y de enseñar su trading. Dicen que las primeras veces son importantes; para mí, sin duda, el primer curso fue el más importante. Fue en aquella formación en Barcelona cuando me enseñaron los primeros pasos de análisis técnico y el psicotrading —esa palabra que nadie sabe muy bien qué es. Con el paso del tiempo, entendí que me faltaba dominar componentes y mundo por explorar. Después de algunos meses, cursos, muchas lecturas e indeterminadas horas de dedicación al aprendizaje, entendí que el análisis técnico es la base de cualquier retail trader (los traders que, como yo, operan en su nombre), que la teoría dice que lo descuenta todo y que, analizando el movimiento del precio, se pueden prever, con una probabilidad elevada, posibles movimientos futuros. A esto también añadí la importancia de la gestión de riesgo y la gestión monetaria completamente rigurosas y estos son los tres grandes pilares de cualquier operación de trading.
Hasta que conseguí tener una noción básica bien asentada de estos pasaron aproximadamente tres años, y aún así me estaba olvidando de un componente, que, en realidad, es el gran desconocido por la absoluta mayoría de las personas que se inician en este mundo: la gestión emocional, la gestión del fracaso y la gestión del triunfo. Un tal llamado psicotrading.

En aquel primer curso en Barcelona entré en contacto con este tema y simplemente lo obvié. Conocí y escuché a quien más tarde se convirtió en mi coach y mi amigo personal, Salva Fernández; en aquel momento entendí lo que quería decir, pero no fui capaz de asimilarlo. Echando la vista atrás, veo que pasaron años hasta que me resonaron sus palabras de entonces. Después de trabajar directamente con él, solo entonces, fue cuando el trading empezó a tener sentido para mí.
Entonces, ¿qué es esto del psicotrading? Tiene tanto de simple como de complejo. De una forma simplista: es el componente emocional de cada uno de nosotros que provoca reacciones ante una operación en un mercado financiero. Cuando ganamos, tenemos un sentimiento de euforia, queremos ganar más y arriesgamos demasiado. Cuando perdemos, nos enfadamos, queremos recuperarlo todo y arriesgamos demasiado; lo que también puede ocurrir es que tenemos miedo de perder más y no aprovechamos una buena oportunidad y esto nos crea frustración. Simplemente pensamos que tres meses después de empezar a operar vamos a tener un Ferrari y después la realidad es otra.
De una forma más compleja: todo se trata de una transformación de programación personal y social que tenemos que hacer. Sin duda este es el punto más importante de cualquier trader y que lleva a que se diga que el 90 % de los traders pierde su capital. Digo, y no me canso de repetir, que de una forma más o menos fácil, más o menos rápida, todo el mundo puede aprender de una forma eficiente una técnica de análisis y operación técnica de mercados financieros (comparable a que si queremos, todos podemos aprender a nadar o a ir en bicicleta; ¡es así de fácil!). Sin embargo, el cambio de programación interna y gestión emocional y de fracaso solo está al alcance de algunos: primero hay que ver lo que es efectivamente importante y la clave para el éxito y, después, conseguir un cambio de programación.

Así pues, este es el elemento que marca la diferencia entre tener éxito y conseguir ser un trader eficaz o perder dinero constantemente en los mercados. Por eso, en Steer damos le mucha importancia al psicotrading; además de que es un elemento que siempre está muy presente durante todas las sesiones de seguimiento durante y después del curso, hacemos especial hincapié en esta vertiente con nuestros workshops. Salva Fernández es un especialista en psicotrading, trabaja con traders de bolsa e imparte workshops en los que trabaja toda la parte emocional que está en el origen de nuestros miedos, pensamientos, hábitos y debilidades.

Desde el principio supe que era una pieza fundamental en el programa de formación que quería crear y con gran alegría y emoción vemos que hemos conseguido el objetivo. Es fantástico y tremendamente motivador ver y sentir el agradecimiento de los alumnos porque damos lo mejor de nosotros para su desarrollo, su autoconocimiento y para que consigan avanzar y reprogramar su mente, no solo para el trading, sino para su vida en general. Salva, Jon y yo estamos muy contentos con el impacto que esta parte de la formación tiene en nuestros alumnos; y también porque vemos que están en el buen camino para conseguir una libertad financiera, física y personal; están en el buen camino para ser traders.